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Confianza : un nombre de la transferencia
ZUBERMAN José A.
La confianza es uno de los primeros nombres que Freud usa para nombrar
la transferencia; "confianza en el médico" decía
en los Escritos Técnicos. Esta confianza se genera solamente en
aquellos casos que Freud nombró neurosis de transferencia, es decir
neuróticos capaces de transferencia, de depositar confianza en
alguien que les resulta confiable.
Los desconfiados, los paranoicos están imposibilitados de depositar
su confianza en alguien. Todos les resultan sospechosos, adversos cuando
no enemigos, y lejos de pedir interpretación, ellos interpretan
unívocamente cada gesto del otro según la direccionalidad
del delirio persecutorio. Obviamente Freud distingue la imposibilidad
de transferencia - 'en los paranoicos cesa toda posibilidad de influjo
y curación"- de la desconfianza transitoria, de la reticencia,
que sitúa tan sintomática como el exceso de entrega.
Solidariamente a lo que llama "confianza en el médico"
hará un clivaje entre sugestión e hipnosis. "En esta
medida reconocemos gustosamente que los resultados del psicoanálisis
reposan en la sugestión, siempre que se entienda por sugestión
aquello que, con Ferenczi vemos nosotros en él: el influjo ejercido
sobre un sujeto por medio de los fenómenos de transferencia en
él posibles "- Y agrega " Paralelamente cuidamos de la
independencia final del enfermo utilizando la sugestión para hacerle
llevar a cabo una labor psíquica que trae consigo una mejora permanente
de la situación psíquica ".1
Deja para la hipnosis esa identificación al objeto, sometimiento
en que queda a merced de una orden, vía voz o mirada del Otro absoluto.
Es decir que la confianza en el médico, tanto como la capacidad
de aceptar sugerencias y sugestiones en relación a la vía
por la cual seguir asociando son solidarias de la confianza en la palabra,
es decir de las posibilidades que ofrece la transferencia simbólica,
magistralmente sintetizada por Lacan en la función del Sujeto supuesto
Saber.
El amor de transferencia en lo Simbólico también reposara
sobre la estructura simbólica del inconsciente. Quien pueda suponer
el saber, también amará a quien se lo suponga.
¿Es entonces el amor de transferencia equiparable a la confianza?
Confianza y amistad, quedan puestas en serie por Freud en "Dinámica
de la transferencia".1
Para Aristóteles la confianza es virtud de la amistad, y va a distinguir
el vínculo de los amigos de la relación amante - amado.
"Tampoco pueden aceptarse ni ser amigos antes de haberse mostrado
uno y otro dignos de mutuo afecto, ni antes de haberse establecido entre
ellos una confianza recíproca"2
Habitualmente entablamos una sinonimia entre reciprocidad y simetría,
refiriendo ambos a la especularidad. Pero para interrogar esta confianza
recíproca, trabajaremos ambos términos.
"Una relación R es llamada simétrica, si una entidad
x tiene relación R con y, entonces y tiene la relación R
con x. Ejemplo: la relación primo de." 3
La categoría kantiana de reciprocidad de acción o comunidad
es la causalidad de las sustancias determinándose mutuamente la
una a la otra". En la tercera ley del movimiento newtoniano a toda
acción se contrapone una reacción. La reacción no
es simétrica sino una respuesta a la causa que la acciona. Hegel
también incluye la causa. "La reciprocidad se presenta como
una causalidad reciproca de sustancias presupuestas y autocondicionantes.
Cada una se halla relacionada con la otra en cuanto es a la vez una sustancia
activa y una sustancia pasiva."3
Y aquí es donde podemos situar una diferencia entre el amor de
los amantes y la confianza de los amigos en Aristóteles ".
y no como entre el amante y aquella a quien se ama, porque los
que se aman bajo este último concepto no tienen ambos los mismos
placeres, puesto que uno se complace en amar y otro en recibir los cuidados
de su amante."2
En cambio: "amando a su amigo, ama uno su propio bien, el bien de
sí mismo, porque el hombre bueno y virtuoso, cuando se ha hecho
amigo de alguno, viene a ser el mismo como un bien para aquel que ama.
Y así, por una parte se ama su bien personal, y sin embargo se
hace en ellos un cambio que es perfectamente igual
porque la igualdad
se llama también amistad".2
No se trata de una igualdad o simetría especular, narcisista, sino
Aristóteles no afirmaría a continuación " Si
la amistad se produce con menos frecuencia entre los melancólicos
y los ancianos es porque son gentes de mal humor que encuentran menos
placer en las relaciones que son de un trato recíproco."2
Recíproco hace entonces al sostenerse tanto en sujeto como en objeto
de la amistad. El amigo cuida su lugar de objeto tanto como el analista
el de objeto causa de la transferencia. La posibilidad de cuidar su lugar
de objeto causa es posibilitado por un dialogo sostenido activamente como
sujeto. Es aquí donde lo pasivo y lo activo de la cita anterior
de Hegel hacen a la reciprocidad, a una confianza mutua que determina
que se es a la vez objeto y sujeto de la amistad. No es simétrico,
ya que lo simétrico viene dado por el lugar en la relación
(primo de) y la "confianza reciproca" es una construcción
en la que "media el concurso del tiempo."2
Entonces, la confianza puede ser un nombre de la transferencia que podemos
pensar en la extensión. El amor entre analistas sería en
la extensión un exceso que fundaría una ligazón,
un re- ligar que se sostendría en una igualdad, que ocultaría
la rivalidad fraterna para sostener a un Unico Maestro. Además
de imposible, pernicioso como Ideal, ya que haría Religión,
Iglesia.
La confianza sí es necesaria entre analistas en sus vínculos.
Confianza para hablar, confianza de que el otro sabrá guardar el
secreto, confianza para presentar un caso, para sostener el borrador de
una investigación, para testimoniar en el pase. Nombre de la transferencia
que posibilita amistad y trabajo.
La reciprocidad en el trato no habla de simetría. La disimetría
o disparidad subjetiva de la transferencia hace a la función, al
lugar Simbólico de cada uno en el lazo transferencial. La reciprocidad
en el trato se funda en que uno causa el decir del que toma la palabra
si sostiene el lugar del objeto causa. La confianza reciproca no es simetría
ni igualdad de funciones.
Si propongo la confianza como un nombre de la Transferencia de trabajo
o de la transferencia en extensión, también debo señalar
que sembrar desconfianza no es lo mismo que interrogar al analista, que
instarlo a dar las razones de su práctica, como Lacan pedía.
Interrogarlo hace a la ética de nuestra practica en la extensión.
Sembrar desconfianza apunta a atacar cada transferencia en singular.
Ubiqué la confianza solidariamente al concepto de Sujeto supuesto
Saber y éste al de la existencia del inconsciente.
Un exceso de confianza hace a que se altere la función de la causa,
en la relación de reciprocidad. El Sujeto supuesto Saber es una
función ineludible en un psicoanálisis. Pero su no caída
en el momento en que la transferencia lo solicita fue ya tematizada como
la resistencia del Superyo, una de las cinco resistencia que Freud trabaja.
Después de citar tantos autores serios, podríamos incluir
la cita gauchesca: "La confianza mata al hombre
y embaraza
a la mujer".
Esto es que confianza, Sujeto supuesto Saber, inconsciente implican el
registro Simbólico que no es toda la estructura.
Al situar lo Simbólico del inconsciente freudiano como un registro,
Lacan nos obliga a anudarlo a lo Real y a lo Imaginario para poder hablar
de la estructura del Sujeto.
Referencias bibliográficas:
1.- S.Freud. Dinámica de la transferencia.(1.912) O.C. Tomo II
pag.324, 325. Biblioteca Nueva, Madrid, 1948.
2.- Aristóteles. La moral a Nicómaco. Pag. 321, 322, 325.
Espasa Calpe, Madrid 1.996.
3.-J. Ferrater Mora. Diccionario de Filosofía. Pag. 3024, 3056.
Editorial Ariel, Barcelona, 1.994.
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