Leer a la letra en el cuerpo

TCHIRA Alberto


"Si no se espera, se da con lo in-esperado,
que lo inesperado es inencontrable e inasequible
."

Heráclito



"...En una ocasión nos reunimos en su visita unos cuantos médicos y estudiantes extranjeros, penetrados de respeto a la fisiología "oficial" alemana, que acabamos por irritarle levemente discutiendo novedades clínicas. Pero "Eso no puede ser -observó uno de nosotros-, pues contradice la teoría de Young - Helmholtz'. No nos respondió como hubiera sido de esperar: "Tanto peor para la teoría; los hechos clínicos tienen primacía". Pero pronunció una frase que nos impresionó intensamente: 'La Theorie c'est bon mais ça n'empêche pas d'exister'." Esta cita corresponde a la Nota necrológica escrita por Freud el mismo mes del fallecimiento de Charcot, el gran maestro de La Neuro fisiología francesa ocurrida en 1893, en su homenaje.
La respuesta de Charcot no se hizo esperar, sin embargo sí resultó inesperada.
Esta respuesta, cuando Freud la escribe en esta nota, lo hace en francés (en el original) sin apelar a traducción alguna.
Al decir de Jones, el destinatario directo, era efectivamente Freud, el que discutía y cuestionaba, tal vez, precisamente, el que pretendía irritarlo y hasta quizás, no levemente con: "...Pero eso no puede ser...".
En diversas ocasiones emplea esta frase fraccionándola, pero siempre en francés, en el original: "...La theorie c'est bon..." o "...n'empêche pas d'exister...", para decir algo acerca de la clínica o de la doctrina psicoanalítica. En una de estas ocasiones, su referencia se hace expícita para reconocer, a modo de una deuda, que dicha frase le ha quedado grabada por siempre.
Una primera consecuencia que podríamos inferir es que esta frase fue capaz de hacerse camino o tal vez de señalarle a Freud un camino.
Ya que, si del saber se trataba, sería el de un saber puesto en cuestión, es decir, es la misma razón por la cual necesita "dejar de ser oficial" y así posibilitar la irrupción de una novedad, una novedad discursiva.
Precisamente es Charcot quién, con su gran autoridad, devuelve a la histeria su dignidad, dándole fin a las irónicas sonrisas con las que se acogían las lamentaciones de los pacientes hasta ese momento.
Pero no sólo se trató de poner en cuestión un saber oficial, sino también de abrir un surco, inaugurar una vía donde lo inesperado provoque un decir que haga escuchar una enunciación.
Este decir no es solamente un simple enunciado. Es un golpe que suena y se inscribe a la manera de un grabado.
Voy a dar un rodeo para luego retomar este golpe que suena, con una interrogación de Lacan en la 3ra. Nos dice: no hay letra sin lalangue, y se pregunta ¿cómo lalangue puede precipitarse en la letra?
Ahora bien, tomaremos en cuenta lo que nos dice Lacan acerca de la particularidad de la doble negación en la lengua francesa por el uso del ne y del pas.
El ne equivoca con nudo y el pas equivoca con paso. Es necesario el ne y el pas.
Lalangue es lo más cercano a lallation, nos dice Lacan.
Del latín lallus: la cantinela la-la-la con que la nodriza duerme a los niños.
La lallatio es la acción que explica el verbo lallo: voz imitativa. Verbo que explica las voces la-la-la.
Digamos con Lacan que, de lo que se trata es de cómo lalangue fue hablada y escuchada en su particularidad, lo que hace de cada manera de decir aquello que va a constituir la materia misma de la palabra.
Vuelvo a la frase que nos ocupa; Freud a veces utiliza solamente "n'empêche pas", otras "n'empêche pas d'exister", y a veces "La Theorie c'est bon..." y sigue sin traducirla. Digo que la usa casi vaciada de sentido a modo de una apoyatura material para decir lo que tiene que decir en la ocasión; a la manera de un comodín. Pero debiéramos decir, eso sí, que la condición es su declarada inscripción "grabada".
¿Se precipita como letra haciendo cuerpo?
Entiendo que la frase en su descomposición se hace letra agujereada de sentido. Por esto mismo se habilita como tal, se vincula con otras letras y produce efectos de sentido. Es decir, ya no es la misma, se hizo materia de lalangue en Freud, podemos encontrarla en textos que se refieran a la doctrina y a la práctica del Psicoanálisis, y reconocerla en la enunciación de la Regla fundamental.
La frase resultó ser un golpe, y efectivamente, un golpe inesperado. ¿Por qué? Entre otras razones, porque Charcot le enseña a Freud que existe un saber ignorado o un no saber, que está ligado al cuerpo, en este caso, al cuerpo de la histérica. (Unbekannt).
Un cuerpo que abandona la anatomía y la fisiología "oficial" para constituirse en otro cuerpo.
En Freud aquí, a mi entender, se inaugura un camino con consecuencias. Es conducido precisamente a un texto que exige ser escrito por su propia lectura. Es decir, algo se ofrece a ser leído. Se trata de una escritura singular donde el lector no puede sino formar parte de aquello que lee.
No se trata ya, de cualquier lector, deberá poder ser Incauto y leer entre el ne y el pas, leer entre el nudo y el paso que se franquea en lo Real.
Si Freud queda afectado por lo que las histéricas le cuentan, es precisamente debido a que ellas pueden "decir" a condición de no saberlo.
Es la resonancia de un golpe que suena, se inscribe a la manera de un grabado y se da a leer.
La transmisión involuntaria de Charcot le permite leer a Freud la "simulación" histérica como un enigma.
Hoy podemos decir que se trata del desdoblamiento de lo simbólico entre la verdad y lo real.
Destino de una transmisión que luego Freud, en el orden de sus razones, le va a otorgar un valor. Este valor es la puesta en escena, otra escena, de una verdad donde una verdad acude a la cita; y el lugar de esta cita es un cuerpo.
¿Cómo seguir pensando la transmisión? ¿Cómo efectivizar la inscripción de un discurso, el discurso analítico, sino situando de modo preciso, lo que es de su propio límite?
Es por la lectura que hace Lacan de Freud, que localiza en Freud, lo que él llama su matemática, y lo hace a partir del texto "Los límites de la interpretabilidad.
Lo transmisible de esta matemática, la de Freud, se encuentra en la lógica de su discurso, en su propia errancia. Sin embargo resulta una matemática insuficiente, por más que cumpla de todos modos su función principal, digámoslo nuevamente: conlleva su propio límite.
Lacan nos dice que a Freud le faltó dar un segundo paso a causa de su andar, que más que andar es un error; al pretender inscribir el discurso analítico adecuándolo al discurso científico.
¿Qué nos dice? Que efectivamente yerra, cuando deja de ser Incauto. Abandona, en este punto, su errancia se engaña en el ERROR. Es decir, no equivoca, precisamente cuando pretende adecuar el discurso analítico al discurso de la ciencia, y entonces yerra.
Para concluir... la Theorie c'est bon, mais ça n'empêche pas d'exister... sin traducción alguna, en el original, operó, según mi lectura, a la manera de una interpretación por sus efectos. Tanto en Freud, como también en mí. Es decir, franqueó el paso a lo real por la metáfora, que como plantea expresamente Lacan: "ella", la metáfora, debe ser pensada metafóricamente y en su propia materialidad.
Esto mismo hace que nuestra práctica, la prática analítica, se constituya así en una singular práctica de la materialidad.