Note de lecture Diferenciándose de una concepción en que el fin del análisis consistiría en una identificación al Ideal del yo representado por el analista, en la primera parte de este trabajo se argumentará para llegar a sostener que la función deseo del analista es relativa al hecho de que el objeto a se hace equivaler a la castración, debiendo situarse la causa entre castración y angustia. En una segunda parte se plantea la relación entre la ficción de lo Unheimlich y la estructura del fantasma para sostener que, estando presente la angustia en ambos, no lo está, sin embargo, articulada a la castración simbólica.Y que la falta de la falta situable en la dirección de la cura, revela cada vez la necesidad de articular el inconsciente con lo real a través de la función de la falta. Es el objeto a el que abrió el camino de la falta, que es el del azar. Este objeto que no hace relación ¿debería permitirnos avanzar con el inconsciente freudiano?. Es la pregunta con que la autora concluye su trabajo. A continuación despliego un poco más las tesis principales que, a mi parecer, sostiene este trabajo. Partiendo de la premisa de que lazo social y discurso son una y la misma cosa se plantea la articulación de identificación, transferencia y angustia como una problema crucial. Sosteniéndose que, articulados estos tres sobre una función de la falta, es el objeto a lo que permite situar lo relativo al complejo de castración. A partir de lo cual se avanza la siguiente precisión: que para que la dimensión del Otro sea requerida por el inconsciente freudiano la causa deberá situarse entre castración y angustia. Lo que se argumenta como sigue: "El no lo sabía" constituye a un tiempo la falta y la dimensión siendo el tiempo de esta coincidencia función del objeto a, cuya única traducción subjetiva es la angustia. La falta que es la castración no podría situarse sin esta traducción que hace el inconsciente: haciéndose equivaler a la castración el objeto a es soporte y agente de esta equivalencia. Relativo a la función deseo del analista. El objeto de la angustia es más fácil de encontrar en el artículo sobre lo Unheimlich en tanto allí se trata -en el campo de la ficción- de que la falta puede faltar. Ficción de lo Unheimlich reveladora de la estructura del fantasma. La ficción de lo Unheimlich redobla lo real al hacer faltar la falta.El imaginario de lo Unheimlich finge una coincidencia con lo real que no es tal. Ya que no es lo mismo que la falta falte que el hecho de que nada falte. La angustia está presente tanto en lo Unheimlich como en el fantasma pero no articulada a la castración simbólica. La falta de la falta situable en la dirección de la cura revela en cada oportunidad la necesidad de establecer una articulación del inconsciente con lo real a partir de la función de la falta. Lo que Freud intenta formular en "Inhibición, Síntoma y Angustia" al ordenar la pérdida según cinco tipos. La dimensión de la pérdida es inherente al campo de su descubrimiento. Freud, él, es el objeto. Lacan hará de la pérdida la causa del deseo a partir del invento del objeto a. El sustrato de la función de la causa equivale a la libra de carne y el objeto perdido en cada experiencia corporal repite la operación por la cual entramos en la máquina del lenguaje. De donde la pulsión es definida por Lacan como concepto límite entre lógica y cuerpo. La angustia es señal de la irreductibilidad de la causa, es decir del objeto a como resto, lo que significa también objeto de la identificación. Y la falta de la falta, en su aspecto forclusivo como "rechazo de las cosas del amor", es defensa respecto de eso. lecture de AIDA DINERSTEIN |