Notes de lecture

ESPAGNOL
Este texto se presentó a mí como bastante complejo y rico en su temática de discusión, exponiendo una extensa gama de posibilidades. Opté por situarlo en el tema "Le transfert, comme mise en acte de l'inconscient" por considerarlo, entre los otros posibles, el más pertinente al tema presentado por el trabajo.
La primera observación que se me ocurre es con relación a la asociación, hecha por la autora en el título, de los términos psicoanálisis y postmodernidad. Esta referencia al psicoanálisis postmoderno plantea una cuestión con el tiempo que puede indicar que lo que se abordará se vincula al psicoanálisis practicado en la época de la postmodernidad, con relación a las últimas décadas del siglo XX.
Quizás esté referiéndose también al hecho de que, además de estar situado en la postmodernidad, presenta características postmodernas. ¿Estaría la autora referiéndose, como en el título, a la desconstrucción clínica? O incluso, ¿al "analista postmoderno" como aquél que "espera lo imprevisto", "que escucha las rupturas del discurso", que "analisa" que "arriesga su palabra", o que "habrá descubierto que no era quien creía ser" o aún como aquél "circulado por la articulación de sus enigmas entre el saber, el deseo y su descubrimiento"?
Todavía con respecto a este aspecto, hay un otro punto al cual se refiere la autora como el del psicoanálisis postmoderno, el cual se encuentra con un analista que está solo en su acto, como siempre ha estado. A mí se me ocurren las siguientes preguntas: ¿A qué se referirá este "siempre"? ¿A qué cambios se habría sometido el psicoanálisis, qué habría permanecido, con relación al analista, sin alteraciones, y, por otro lado, cuáles relaciones estas modificaciones o permanencias tendrían con la postmodernidad, sea como época o modo de hacer?
Otro aspecto que he considerado importante dice respecto al término "análisis de control". Ella nos indica que este término, juntamente con el término supervisión, no se ajustan a lo que se pretende poner en discusión, que es el "dispositivo analítico que marca la 'puesta a ponto' de la clínica. Caracteriza este dispositivo como la escucha de un texto, traído por aquél que es supervisionado, que también es relato y recorte de sesiones.
La autora añade que este dispositivo acarrea una dificultad que es la separación, en la escucha clínica, entre lo que quedaría más como transmisión que como enseñanza. Me ha parecido que la autora toma la experiencia como punto de referencia para pensar esta cuestión, pues se refiere a que la experiencia transmite naturalmente la enseñanza, aunque no sea lo que esté como propuesta.
La autora agrega además que la experiencia no está sin su ignorancia e indica que todas las experiencias son fallas, pues se apoyan en una falta en un enlace a lo real. En este momento, pienso que un punto que se destaca y que me hace plantear una pregunta es que al afirmar que enseñanza y transmisión se difieren y, por otro lado, al tomar la experiencia como referida a la falla, al enlace con lo real, la autora parece señalar, además de la diferencia, algún punto de equivalencia entre los términos enseñanza y transmisión, por la vía de la experiencia. Pregunto yo entonces, ¿cómo podríamos, en este punto, tener en cuenta estos dos aspectos apuntados por la autora en su texto? Por los términos del dispositivo que la autora pretende enfocar, ¿se trata entonces de una escucha de la clínica, que abarca la enseñanza y la transmisión, en una articulación a una experiencia que se sostiene en una falla y se enlaza a lo real?
La pregunta que permanece dice respecto a cómo sostener y dar posibilidad de que se establezca en la escucha clínica las diferencias entre enseñanza y transmisión, puesto que el primero se caracteriza también como un tipo de transmisión que, según la autora, viene por la experiencia pero que, por otro lado, no se remitiría, por lo que he podido aprehender, a la experiencia en lo que atañe al acto analítico. ¿Habría algo, entonces, por el lado de la transmisión, referido al acto analítico que no se podría enseñar? Y, ¿en qué la experiencia, ya falla, de la enseñanza se diferencia de lo que se pone en juego en el acto analítico? ¿Habría algo más o podríamos remitirnos, en este punto, a una diferencia posible solamente por la experiencia del análisis y a un punto donde, según parece apuntar la autora, el "horror al acto" tiene su lugar?
La autora se pregunta sobre cómo darse cuenta que ha tenido lugar un acto analítico. Añade que cuando el analista es sordo, el paciente se va pues confía en que el analista sabe de su dolor y por eso puede curarlo. Ésta sería, según la autora, una idealización de un primer momento de análisis, que hay que sostenerse pero no perpetuarse. En este punto, la autora considera que el analista se sitúa en una posición delicada, pues se sostiene como en medio a un hueco, del vacío del deseo, donde "un acto puede provocar la sorpresa de sacarle el lugar de pensar para proponer el lugar de ser".
¿Qué es escuchar en este lugar de idealización sin que se esté como sordo al punto de sustentación del deseo? Pienso que si tomamos la cuestión de la idealización en el sentido de un inicio donde se hace necesario que algo se sostenga pero que no se perpetúe, podremos preguntar: ¿cómo podrá el analista entrar como función, en la experiencia de la escucha clínica, de un modo que el tiempo también cuente, y haga las diferencias posibles en este movimiento que direcciona a este acto analítico provocador de sorpresas, llevando, como nos dice la autora, a la experiencia de la pérdida?
La autora permite, por su escrita, la posibilidad de preguntar: ¿de quién es el acto en el análisis y cuáles las diferencias que pueden ser apuntadas entre el acto del analista y del analisante, con relación al ideal de cura lanzado al analista en los momentos iniciales del análisis y aún en su desarrollo posterior, donde, si algo referido al acto analítico se sostiene, se hace por el vacío del deseo?
Añado aquí una pregunta con respecto a la escritura. ¿En qué sentido se podría decir que en el análisis hay una escritura del analista? Según lo que nos presenta la autora, esta escritura estaría relacionada con el acto analítico, como función, en una situación que, me parece, plantea una cuestión paradójica, cuando, "el analista, en su acto, queda situado radicalmente en falso con respecto a la condición de saber" puesto que, según agrega, "no puede estar como sujeto cuando hace su acto", y, por lo tanto, no habría así "acto posible". La escritura del analista, de acuerdo con lo que propone la autora, ¿sería la escritura de la pérdida?
Y además, ¿habría diferencias que podrían ser señaladas en lo que respecta a la escritura del analista, al tratarse del dispositivo de "desconstrucción clínica" propuesto por la autora en la escucha de recortes de sesiones, y en cuanto referido a la experiencia del análisis?


FRANÇAIS
Ce texte m´est apparu comme suffisamment complexe et riche dans sa thématique de discussion et montrant une gamme de possibilités étendues. J´ai choisi de le situer dans le thème "Le transfert comme mise en acte de l´ínconscient" qui est ce que j´ai considéré comme étant, entre tous les autres thèmes possibles, comme le plus pertinent au thème présenté par le travail.
La première observation qui me soit venue à l´esprit est en relation à l´association que l´auteur a faite, dans son titre, des termes psychanalyse et post-modernité. Cette référence à la psychanalyse post-moderne apporte une question en relation au temps, question qui peut indiquer que ce que l´on ira aborder se reporte à la psychanalyse pratiquée dans l'époque de la post-modernité ou en relation aux ultimes décades du XXº siècle.
Elle peut se rapporter aussi à ce que, non seulement d´être située dans la post-modernité, elle présente des caractéristiques post-modernes. Serait-ce que l´auteur se réfère, comme dans le titre, à la déconstruction clinique? Ou même à "l´analyste post-moderne" comme celui qui "attend l´imprévu", qui "écoute les ruptures du discours", qui "analyse et risque sa parole" ou qui "aura découvert qu´il n´est pas celui qu´il croyait être" ou même comme celui qui "aura circulé par l´articulation de ses énigmes entre le savoir, le désir et sa découverte"?
Encore à ce sujet, un autre point. C´est celui auquel l´auteur se réfère comme celui de la psychanalyse post-moderne qui se retrouve comme un analyste qui est seul dans son acte "tel qu´il l´a toujours été." Les questions suivantes me viennent à l´esprit: à quoi se rapporte ce "toujours"? A quels changements la psychanalyse se serait-elle soumise et qu`est-ce qui serait resté sans altération en relation à l´analyste? Et d´un autre côté quelles relations ces modifications ou permanence auraient avec la post-modernité, que ce soit comme époque ou même comme manière de faire?
Un autre aspect que je considère important est en relation au terme "analyse de controle". L´auteur nous indique que ce terme, aussi bien comme le terme supervision, ne s´accorde pas à ce que l´on prétend mettre en discussion et qui est le "dispositif analytique qui marque la mise au point de la clinique". L'auteur caractérise ce dispositif comme l´écoute d´un texte apporté par celui qui est supervisé qui est aussi bien rapport que découpage des sessions.
L´auteur nous dit en plus que ce dispositif apporte une difficulté qui est la séparation dans l´écoute clinique, entre ce qui resterait beaucoup plus comme transmission de que comme enseignement. Il me semble que l´auteur prend l´expérience comme point de référence pour penser cette question puisqu´elle se réfère à ce que l´expérience transmet, naturellement, l´enseignement même que ce ne soit pas ce qu´on s´était proposé.
L´auteur ajoute encore que l´expérience n´est pas sans son ignorance et elle indique que toute les expériences sont manquées puisqu´elle s´appuient sur une faille.
À ce moment je pense qu´il y a un point qui se détache et qui me fait poser une question c´est qu´à afirmer, que l´enseignement et la transmission se differencient, et d´un autre coté, à prendre l´expérience comme référée à la faille, à l´enlacement avec le réel, l´auteur parait montrer en plus de la diference, a l´existence d´un certain point d´équivalence entre les termes enseignements et transmission par la voie de l´expérience. Je demande, alors, comment pourions-nous, à ce moment, prendre en compte ces deux aspects montrés par l´auteur dans son texte? Par les expressions des dispositifs que l´auteur prétend traiter, il s´agit alors d´une écoute clinique qui embrasse l´enseignement et la transmission, dans une articulation à une expérience qui se supporte sur une faille et qui s´enlace sur le réel?
La question qui reste à poser se rapporte à comment soutenir et donner des possibilitées à ce qu´on puisse arriver à établir, dans l´écoute clinique, les diférences entre enseignement et transmission, puisque le premier se caractérise aussi comme un type de transmission qui, suivant l´auteur, vient par l´expérience mais qui d´un autre coté ne se rapporterait pas, par ce que j´ai pu apprendre, à l´expérience dans ce qui touche à l´acte analytique? Il y aurait donc, par le coté de la transmission référée à l´acte analytique quelque chose qui ne pourrait pas s´enseigner? Et en quoi l´expérience, déjà faille de l´enseignement, se différencierait-elle de ce qui se met en jeu dans l´acte analytique? Y aurait-il quelque chose en plus ou pourrions-nous renvoyer, sur ce point, à une différence seulement possible par l´expérience de l´analyste et à un point où, comme il paraît l´auteur l´aborde: "l´ horreur à l´acte" a sa place?
L´auteur s´interroge, comment se rendre compte qu´il y a eu un acte analytique. Elle dit en plus que, quand l´analyste est sourd le patient s´en va parce qu´il croit que l´analyste sait sa douleur et pour cela peut le guérir. Ceci serait, suivant l´auteur, une idéalisation d´un premier moment de l´anayse, qui devra se soutenir mais non pas se perpétuer. À ce sujet l´auteur considère que l´analyste se situe dans une position délicate car il "se tient au milieu d un trou, du vide du désir où un acte peut provoquer la surprise de lui prendre la place de réfléchir pour lui proposer la place d´être"
Qu´est-ce qu´écouter, dans cet endroit de l´idéalisation, sans être sourd au point de soutenir le désir? Je pense que si nous prenons la question de l´idéalisation dans le sens d´un début, où il est nécessaire que quelque chose se soutienne mais qu´elle ne se perpétue pas, nous pouvons nous demander: comment l´analyste pourrait-il entrer comme fonction dans l´expérience de l´écoute clinique d´une manière à faire en sorte que le temps compte et rende possible les différences dans ce mouvement qui directionne à cet acte analytique, provocatoire de surprise, à être en train d´amener , comme nous dit l´auteur, une expérience de perte?
L´auteur m´ouvre par son texte la possibilité de questionner: de qui est l´acte dans l´analyse et quelles sont les différences qui peuvent être montrées entre l´acte de l´analyste et de l´analysant en relation à l´idéal de la guérison lancé à l´analyste aux moments initiaux de l´analyse et même dans son développement postérieur où ce quelque chose référé à l´acte analytique se soutient, se fait par le vide du désir?
J´ajouterai encore une question au sujet de l´écriture. En quel sens pourions- nous dire que dans l´analyse il y a une écriture de l´analyste? Suivant ce que l´auteur nous présente, cette écriture serait en relation avec l´acte analytique comme fonction, dans une situation qui me paraît poser une question paradoxale, quand "l´analyste, dans son acte, le situe radicalement en manque à propos de la condition de savoir" puisqu´au suivant ce qu´elle ajoute "parce qu´íl ne peut pas être présent en tant que sujet lorsqu´il fait son acte" et il n´y aurait ainsi pas "d´acte possible". L´écriture de l´analyste suivant ce que l´auteur propose serait l ´écriture de la perte?
Et encore il y auraient des différences qui pourraient être montrées dans ce qui est dit au sujet de l´écriture de l´analyste au moment de s´occuper du dispositif de la "descontrucution clinique" proposé par l´auteur dans l´écoute du découpage des sessions et quand se raportant à l´expérience de l´analyse?


PORTUGAIS
Este texto apresentou-se a mim como bastante complexo e rico na sua temática de discussão, apresentando uma extensa gama de possibilidades. Optei por situá-lo no tema "Le tranfert, comme mise en acte de l'inconscient" que é o que considerei, entre os outros possíveis, mais pertinente ao tema apresentado pelo trabalho.
A primeira observação que me ocorre é em relação à associação, feita pela autora no título, dos termos psicanálise e pós-modernidade. Esta referência à psicanálise pós-moderna traz uma questão com o tempo que pode indicar que, o que irá ser abordado reporta-se à psicanálise praticada na época da pós-modernidade, em relação às últimas décadas do século XX .
Pode também, estar referindo-se a que, além de estar situada na pós-modernidade, apresenta características pós-modernas. Estaria a autora referindo-se, como no título, à desconstrução clínica? Ou ainda ao "analista pós-moderno" como aquele que "espera o imprevisto", "que escuta as rupturas do discurso", que "analisa"que "arrisca sua palavra", ou que "haverá descoberto que não era quem acreditava ser" ou então, como aquele "circulado pela articulação de seus enigmas entre o saber, o desejo e sua descoberta"?
Ainda sobre este aspecto, um outro ponto, é aquele ao qual se refere a autora como o da psicanálise pós-moderna, que se encontra com um analista que está só em seu ato, como sempre esteve. A mim ocorrem as seguintes perguntas: A que se referirá este "sempre"? A que mudanças teria se submetido a psicanálise, e o que teria permanecido, em relação ao analista, sem alterações, e, por outro lado, quais as relações que estas modificações ou permanências teriam com a pós-modernidade, seja como época ou modo de fazer?
Outro aspecto que considerei importante é a respeito do termo "análise de controle". Ela nos indica que este termo, juntamente com o termo supervisão, não se ajustam ao que pretende colocar em discussão, que é o "dispositivo analítico que marca a 'puesta a ponto' da clínica. Caracteriza este dispositivo como a escuta de um texto, trazido por aquele que é supervisionado, que também é relato e recorte de sessões.
A autora acrescenta que este dispositivo traz uma dificuldade, que é a separação, na escuta clínica, entre o que ficaria mais como transmissão do que como ensino. Pareceu-me que a autora toma a experiência como ponto de referência para se pensar esta questão, pois refere-se a que a experiência transmite naturalmente o ensinamento, mesmo que não seja o que esteja como proposta.
A autora acrescenta ainda, que a experiência não está sem a sua ignorância, e indica que todas as experiências são falhas, pois apóiam-se numa falta em um enlace ao real.
Neste momento, penso que um ponto que se destaca e que me faz colocar uma pergunta é que, ao afirmar que ensino e transmissão se diferenciam, e por outro lado, ao tomar a experiência como referida à falha, ao enlace com o real, a autora parece apontar , além da diferença, a algum ponto de equivalência entre os termos ensinamento e transmissão, pela via da experiência. Pergunto então como poderíamos, neste ponto, tomar em conta estes dois aspectos apontados pela autora em seu texto? Pelos termos do dispositivo que a autora pretende tratar, trata-se então de uma escuta da clínica, que envolve o ensino e transmissão, numa articulação à uma experiência que se sustenta numa falha e se enlaça ao real?
A pergunta que fica, é a respeito de como sustentar e dar possibilidade a que se estabeleça na escuta clínica, as diferenças entre ensino e transmissão, já que o primeiro caracteriza-se também como um tipo de transmissão que, segundo a autora, vem pela experiência, mas que por outro lado não se remeteria, pelo que pude apreender, à experiência no que toca ao ato analítico? Haveria, algo, então, pelo lado da transmissão, referido ao ato analítico que não se poderia ensinar? E, em que a experiência, já falha, do ensinamento, se diferencia do que se coloca em jogo no ato analítico? Haveria algo a mais, ou poderíamos nos remeter, neste ponto, a uma diferença somente somente possível pela experiência da análise e a um ponto onde, segundo parece apontar a autora, o "horror ao ato" tem o seu lugar?
A autora pergunta-se sobre como se dar conta que teve lugar um ato analítico.
Acrescenta que quando o analista é surdo, o paciente se vai, pois confia que o analista sabe de sua dor e por isso pode cura-lo. Esta seria,segundo a autora, uma idealização de um primeiro momento de análise, que há que sustentar-se mas não perpetuar-se. Neste ponto a autora considera que o analista situa-se numa posição delicada, pois sustenta-se em meio a um buraco, do vazio do desejo, onde "um ato pode provocar a surpresa de tirar-lhe o lugar de pensar para propor o lugar de ser".
O que é escutar neste lugar de idealização sem estar como surdo ao ponto de sustentação no desejo? Penso que se tomarmos a questão da idealização no sentido de um início onde é necessário que algo se sustente mas não se perpetue, poderemos perguntar: Como poderá o analista entrar como função, na experiência da escuta clínica, de um modo em que o tempo também conte, e torne as diferenças possíveis neste movimento que direciona a este ato analítico provocador de surpresas, levando, como nos diz a autora, à experiência da perda?
A autora abre para mim, por sua escrita, a possibilidade de perguntar de quem é o ato na análise, e quais as diferenças que podem ser apontadas entre o ato do analista e do analisante, em relação ao ideal de cura lançado ao analista nos momentos iniciais da análise e mesmo em seu desenvolvimento posterior, onde se, algo referido ao ato analítico se sustenta, se faz pelo vazio do desejo?
Acrescento aqui uma pergunta a respeito da escritura. Em que sentido se poderia dizer que na análise há uma escritura do analista? Segundo o que a autora nos apresenta esta escritura estaria relacionada ao ato analítico, como função, em uma situação que, me parece, coloca uma questão paradoxal, quando, " o analista, em seu ato, fica situado radicalmente em falso a respeito da condição de saber" já que, segundo acrescenta "não pode estar como sujeito quando faz seu ato", e não haveria assim "ato possível". A escritura do analista, segundo o que a autora propõe seria a escritura da perda?
E ainda, haveriam diferenças que poderiam ser apontadas, no que diz respeito à escritura do analista, ao tratar-se do dispositivo de "desconstrução clínica" proposto pela autora na escuta de recortes de sessões, e enquanto referido à experiência de análise?

lecture de CÁSSIA FONTES BAHIA, Práxis Lacaniana / Formação em Escola

 

Mercedes Moresco se propose, dans son texte, d'analyser la pratique du contrôle à partir des termes " analyse de contrôle " - en le distinguant de ce qu'il en serait tant de l'analyse que du contrôle - et, d'autre part, la " supervision " - dont elle reprend.

Après une description fort détaillée de ce qui se passe dans les séances de contrôle, lors desquelles un psychanalyste raconte, à un autre psychanalyste, les problèmes qu'il rencontre dans le suivi de ses patients, Mme. Moresco décrit les places occupées par analysant et analyste dans la séance d'une cure.

Je crois que l'auteur ressent assez le fait qu'il s'agit du même travail. Elle ne manque pas de signaler que le discours rapporté par le psychanalyste " contrôlé " répond déjà à une construction, c'est-à-dire que c'est devenu son récit. Mme. Moresco rappelle la nuance qu'il y a entre le rêve rêvé et le rêve raconté, ce qui rend les deux pratiques, du point de vue structural - nous y sommes d'accord -, égales.

Mme. Moresco propose, pour conclure, le terme de " déconstruction clinique ". Elle prétend, avec ce terme, rapprocher le contrôle et l'analyse (ce que faisait aussi le terme d'" analyse de contrôle "). Elle souligne cependant, avec ce nouveau terme, que la place du psychanalyste " contrôlé " est une place de production, de construction - nous dirons que c'est aussi celle du patient.


Commentaires du lecteur :

Ces descriptions, fort didactiques, par ailleurs, tendent à montrer, me semble-t-il, que nous parlons de la même chose, du même mouvement, de la même dynamique de parole : le patient raconte, lui aussi, à un psychanalyste les problèmes qu'il rencontre. Ceci ouvre déjà un certain nombre de questions. Allons-nous dire, par exemple, que ce ne sont pas les mêmes séances car nous parlons " autrement " quand nous parlons de nos patients ? Serait-ce, dans ce cas, une question de contenu ? Nos maîtres nous ont pourtant appris à travailler avec la structure du discours, avec le sujet de l'énonciation, davantage que sur la petite histoire que cette structure articule ou organise - Mme. Moresco le dit aussi.

Mais - pouvons-nous objecter - pourquoi ce terme ? En quoi nous permet-il de séparer la pratique du contrôle de ce qui serait une pratique - didactique, dit-on -de la psychanalyse ? Mme. Moresco répond par ce qu'elle appelle une particularité de la transmission : cette pratique viendrait permettre, dit-elle, un type particulier de transmission, transmission d'un savoir non pas théorique mais "interrogé", dans un espace d'"écoute clinique" qu'elle épingle de "déconstruction clinique".

Aussi nous aurions voulu des précisions à propos du terme de " psychanalyse ou psychanalyste post-moderne " et ses références.
Il s'agit, en tout cas, d'une approche délicate, qui pose de bonnes questions et qui devrait nous pousser à réfléchir à des réponses moins naïves que d'habitude.

lecture de Omar GUERRERO, Association freudienne internationale