TORCIONES DE FEMENINO Y FUNCIÓN ANALÍTICA

MAURANO MELLO Denise(*)


En el seminário La Transferencia, se lee que el amor tiene relación con los dioses, y si los dioses están en el Real, entonces el amor tiene relación con el Real. La transferencia deve servir para interrogar el objeto para saber cual és el agalma, la preciosidad oculta que guarda en su vientre, y que funciona para el sujeto como elemento de atración para él deseo. En tanto, si el deseo és caracterizado por la relación a la falta, no és el objeto en sí mismo que és lo más importante, mas las huellas que deja su pérdida.
La transferencia és testigo de lo que, en la organización subjetiva del paciente, és comandado por este objeto llamado a pequeño. En consecuencia, la carga del "heroe analista" és " tener que interiorizar este a, retenerlo en sí, bueno o malo objeto, pero como objeto interno, y que és desde allí que surgiría toda la creatividad por donde deve restaurar, del sujeto, el acceso hacía el mundo." El "a de que se trata és, a saber, el objeto, absolutamente estrangero al sujeto que nos habla, en la medida que él és la causa de su falta."(1) Este objeto estraño és lo que se encuentra en el centro de lo que és designado como subjetividad.
En el inicio del trabajo, el paciente supone al analista un saber acerca de lo que busca en sí mismo. Al analista és creditada la posición del grande Otro, aquel que goza del saber y que és el garantizador del orden de las cosas. Pero como no hay sujeto en este grande Otro, al término de la experiencia analítica, el analista és reducido a ser el guardián del lugar del objeto a pequeño, un objeto destinado a ser rechazado. Para que eso pase és necesário que el analista se exponga a tal destitución. Esa dimensión de corte y de separación caracteriza el esencial de lo que és denominado acto analítico.
Aún acerca de la cuestión del objeto a en el seminario sobre El acto psicoanalítico, Lacan hace una observación fundamental al respecto de la relación existente entre este y el acto trágico. Resalta que "todo eso que és del ordén del sujeto está en el nível de algo que tiene esse carácter dividido que hay entre el espectador y el coro"(2) . Y en la lección seguinte acrecenta , "no confundimos la ficción trágica - ... - con lo que és verdaderamente una aceptación, la única válida, fundada, de la tragedia, a saber, la representación de la cosa." (3)
Ahí veo un alerta de que és necesário no se quedar restringido al mito. El mito tiene siempre relación com el ámbito del sentido; és la tentativa de capturar lo que está en el Real incompreensible. La psicoanálisis no visa promover la inflación de la relación del hombre al sentido, mas sí conduzirlo en un recorrido de travesía del sentido. És necesario estirar hasta rasgar el sentido donde se ubica la "ancha" subjetividad. Eso quiere decir hacer la travesía del fantasma que intenta hacer la conjugación de sujeto y objeto. És necesario ir allá del mito para tocar aquello de que se trata en la psicanálisis. Ella no és absolutamente una hermenéutica. És en esa medida que la dimensión del acto que compone la representación trágica, exibe el sujeto en tanto fruto de una división, división que se aloja en cierne del campo del sentido.
En la operación analítica el rol fundamental de la acción del corte és destacado. Hay en este lugar dos términos esenciales de esa operación: el lazo de la transferencia, en lo cual vigora el apelo al sentido, y el corte introducido por la interpretación analítica, que en último término, apunta el no-sentido. Por esa vía el tratamiento permite la localización de la función del Nombre-del-Padre en ese punto donde dicha función, responsable, como ya hemos visto, por la regulación del sujeto a su deseo, no tuvo posibilidad de se realizar. El Nombre-del-Padre és justamente este significante que en el Otro, en la alteridad, és el significante del Otro como lugar de la ley, del límite donde el sujeto encontra su delimitación, su nominación. Finalmente, cabe resaltar que la cuestión del sujeto delante del Otro no se puede reducir a esse Otro en tanto lugar de la ley.
En la perspectiva más radical el Otro remete a lo que está allá de toda regulación posible. La libido és organizada tomando el phallus como símbolo. Todavía, en el momento lo que quiero resaltar és la dimensión del Otro que ultrapassa la referencia fálica. La inscripción fálica articula el goce a las leyes del significante, pero la noción del goce Otro propuesta por Lacan, apunta un goce fuera del lenguage, fuera del sexo, fuera de la posibilidad de ser apreendido por las representaciones. És esa sinalización de un más allá del fálico que permite a Lacan subrayar no la dualidad de los sexos, mas sí la dualidad de los goces.
Delante de la limitación del goce sexual, goce fálico, dependiente del órgano, ese goce Otro se ubica como visado. Ese goce Otro, también designado como goce femenino, no posee relación con la castración y, en consecuencia, tampoco con la función del Nombre-del-Padre. Mi interés ahora és la indicación de un paradojo en la cura analítica. Pues si lo que és visado en el labor analítico és el accionamiento de la función del Nombre-del-Padre, la cura misma pretende, sin embargo, llevar el sujeto a poder de ella se pasar, o aún mejor, a poder sobrepasarla, és decir, tocar ese registro que está para allá del dominio del phallus. Eso implica un cierto direccionamiento hacia el Real, hacia la pérdida de la esperanza de suturar la falla en el saber. És lo que Freud indica de la inexistencia de representación del sexo femenino en el inconsciente que há permitido a Lacan calificálo como Otro en relación al phallus.
Así este Otro, A/mujer, "sólo puede escribirse barrando esse A, ese artigo definido para designar el universal."(4) No hay universalidad posible cuando se trata de mujer. Ella está ubicada en el lugar del enigma absoluto, lugar de un agujero radical. Tanto para los hombres, cuanto para las mujeres, en la dimensión empírica de esas, A/ mujer és el punto más extremo de todo análisis. Todo el análisis en la medida del posible, conduce hacia la A/mujer. Podría decir que ese és el punto límite del sentido que está en relación de contigüidad com la Nada, a la cual llega el héroe de las tragedias, para ir hasta el fin con su deseo.
Pienso que por esa vía se puede ver el caracter topológico de ese abordage del heterogéneo. Se puede pensar no por el antagonismo, mas en la perspectiva del paradojo. El pensamiento trágico és el tipo de pensamiento que acoge la ausencia del no en el inconsciente. Mi visión és que eso dimensiona la magnitude del paso de Lacan para fuera del cartesianismo, tanto en su forma de alargar la teoría y la clínica freudiana, como en el estilo de su transmisión.
Para concluir, dejo una observación. Si llevarmos más adelante las ideas acima expuestas, creo ser posible decir que la falta de énfasis de la racionalidad cartesiana en Brasil, y en contrapartida, un tipo de vocación de un pensamiento que acoge los contrarios, denominado como barroco, pueda quizá esclarescer un poco la manera por la cual la psicoanálisis se ha expandido en esse país con tan grande facilidad. Nosotros sabemos que la expresión más característica de Brasil és la Barroca. Las celebraciones de los quinientos años lo han asinalado. En el seminario "Encore" , Lacan ha dicho que la psicoanálisis és barroca. El trágico, el barroco, me parecen expresiones estéticas donde se opera una ética que tiene la misma estructura de la ética de la psicoanálisis. En su heterogeneidad con relación al Clásico, no por casualidad el barroco está identificado con el femenino, a una cierta fuerza de la naturaleza, identificado, por fin, a un goce Otro. Entonces aprovechemos de estos elementos de monstración oriundos de la estética para la difícil transmisión de nuestra ética.

* Psicanalista, Miembro del Corpo Freudiano do RJ, Doctor en Filosofia pela Universidade de Paris XII, Prof. de la Universidade Federal de Juiz de fora, autora de los libros Nau do Desejo, RJ, Relume dumará, 1995 y La face cachée de lámour, FR, Presses Universitaire de Septentrion, 2000.
Email:
Av.Bartolomeu Mitre, 410, cob. Leblon, RJ
22431 - Brasil

  1. LACAN, Jaques, Lángoisse, livre X, inédito, lección de 30/01/63.
  2. ------, L'acte psychanalytique, livre XV, lección de 21/02/68, inédito.
  3. ------, Op. Cit., 20/03/68.
  4. ------, sém., livre XX, L'encore,Paris, Seuil, 1975, pg.68.